Mejor Rendimiento
Mejor Color y Selecciones de Color
Las lámparas exteriores de LED ofrecen el beneficio de más color natural, lo cual puede ayudar a mejorar la seguridad. El CRI (Índice de Interpretación de Color) es una medida de la calidad de luz. El máximo valor posible del índice, 100, se da a la luz del sol natural. Cuanto más se acerque la puntuación a 100, mejor será la habilidad de mostrar colores naturales para el ojo humano. El CRI para LEDs ha obtenido una puntuación de más de 70. Al contrario, lámparas de sodio a alta presión tienen una clasificación de entre 30 y 45. La disponibilidad de una gama de colores de LEDs, fríos, neutros y cálidos, añade la opción de ajustar el color correspondientemente a la aplicación en cuestión. Una acera o pasillo del barrio podría requerir un color más cálido mientras un LED más frío podría ser preferible en calles para maximizar la eficiencia. Alternativas así no están disponibles en tecnologías convencionales de iluminación.
Costo Total de Propiedad Rebajado
Contaminación lumínica y de carbono Reducida
Un filamento tradicional emite luz desde una sola fuente. Escudos, reflectores y/o lentes son utilizados para dirigir la luz en la dirección deseada, pero solamente con un control limitado. Un poco de luz siempre se escapa, dirigiéndose a los aledaños o hacia el cielo (eso es un despilfarro lumínico que crea contaminación lumínica). La luz es más brillante en el centro del foco y más oscuro por los alrededores, y la alta concentración de luz en el centro de la zona iluminada crea puntos de luz calientes que causan cansancio visual. La luminaria LED permite el uso de múltiples fuentes de luz. Cada LED puede estar dirigido hacia una zona especifica, proporcionando una luz más equilibrada y uniforme, evitando tanto los puntos de luz calientes como el deslumbramiento. El nivel de control sobre la distribución de la luz – un subproducto de la forma y el tamaño de los LEDs – no solamente mejora la seguridad y visibilidad, sino que también reduce los lúmenes requeridos, ahorrando aun más energía. Para la construcción de LEDs no se utiliza mercurio, lo que hace que las farolas exteriores de estado sólido sean seguras para vertederos y cumplan con la prohibición de mercurio. Las farolas exteriores de LED reducen la contaminación del planeta y el impacto del dióxido de carbono mediante el ahorro de energía. Lo cual disminuye las emisiones tanto de dióxido carbono como de mercurio producidas por las grandes plantas generadoras de combustión de carbón, y disminuye también el consumo de combustibles fósiles relacionado con los equipos de mantenimiento enviados para sustituciones de bombillas.